Una de las cosas que más me gusta de ser Superintendente en Fayette County es la oportunidad que tengo de pasar ratos con increíbles estudiantes. Cuando visito las escuelas, me gusta hablar con nuestros estudiantes, escuchar sus observaciones sobre aprendizaje y verlos hacer descubrimientos en clase. Mensualmente me reúno con un gran grupo de estudiantes de escuela media (secundaria) y secundaria superior (preparatoria) que llamamos “Stu’s Crew.” Al almuerzo, nos sentamos y hablamos de lo que está pasando en sus escuelas y me dan su opinión y perspicacia del punto de vista más importante… los lentes de nuestros estudiantes. Cuando presento Los Niños Dicen Las Cosas Más Divertidas, me cuesta mantenerme serio a veces, y realmente me gusta recibir llamadas de los estudiantes durante mi programa en vivo trimestral en el Canal 13.
Fuera de estas interacciones planificadas, también tengo la suerte de recibir tarjetas, cartas y correo electrónico de nuestros estudiantes. Me siento muy afortunado cuando quieren compartir sus ideas y pensamientos conmigo y pienso en lo mucho que podemos aprender de ellos. Esta semana recibí un email de un estudiante de Bryan Station High School que me emocionó mucho y me hizo reflexionar de lo importante que es nuestro trabajo. Quiero compartirlo con ustedes hoy:
Hola, me llamo Heather Chancey. Le escribo acerca de incidente que hubo este fin de semana pasado. Iba a Louisville cuando mi auto se incendió. Una señora y su amiga pararon para ayudar. Les pregunté sus nombres… bueno, resulta que la señora que conducía era la directora de Tates Creek Elementary y la otra señora era una profesora de allí. Solamente le quería decir que me hace muy feliz saber que realmente tenemos profesores y directores por ahí que realmente son simpáticos. Me encantaría que me respondiera para saber que yo podría hacer por esta señora porque sin ella todavía estaría al lado de la carretera.
Siguió explicando que ella estaba con otras dos amigas de la escuela y que todas querían hacer algo por estas dos personas por su amabilidad. L email mismo era muy agradable, pero para entender porque me emocionó, tendrían que saber que la señora que Heather y sus dos compañeras conocieron al lado del camino es Dee Patrick, la directora de Tates Creek Elementary. Dee iba a Luisville porque su padre recién había fallecido e iba a estar con su familia. Cuando compartimos el email con Dee, dijo que su papá siempre se tomó? el tiempo para ayudar a quien lo necesitara, y ella sabía que él habría parado a ayudar a Heather y a sus amigas.
La decisión de Dee de detenerse en el camino se hizo por hacer lo correcto y ayudar a alguien que lo necesitaba. Ella no tenía idea del impacto que su decisión tendría en estas tres estudiantes en el auto. Pero mostró compasión y preocupación en su hora de pena y al hacerlo, dio un ejemplo para cada uno de estas jóvenes. Sus acciones enseñaron una lección poderosa y me recordaron de lo importante que pueden ser cada interacción que tenemos en la vida.
Durante el día, es fácil olvidarnos de las muchas maneras que influenciamos a nuestros estudiantes, formando su idea del mundo y enseñándoles como responder en las diferentes situaciones. Nuestras acciones envían mensajes más poderosos que nuestras charlas. Recuerden la importancia de apoyarse uno a otro, de dar un ejemplo para nuestros niños por la manera que nos comportamos, y de mirar más allá de nuestras preocupaciones para ayudar a los que nos necesitan más. Nuestra meta de ser un distrito escolar de primera clase se medirá por más que puntajes de exámenes, premios y ofertas de programas novedosos. También se encontrará en la manera que nos tratamos, los valores que inculcamos en nuestros niños y el futro que hacemos juntos.